¿Por qué este casco es tan caro?

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La respuesta a esta pregunta es clara: el material y el diseño. El casco nos puede salvar la vida, por ello a muchos no les importa gastarse un buen dinero a la hora de adquirirlo. Hay materiales que encarecen la fabricación y otras veces la marca o el diseño hacen el resto. No obstante, lo que debemos hacer siempre es comprar un casco homologado. Descartados todos los que no cumplen con la normativa, es importante pensar qué uso le vamos a dar. En este post os vamos hablar de los materiales, características y de precios. ¡Toma nota!

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En España, el uso del casco es obligatorio desde el 92. Año de grandes eventos en este país y de decisiones importantes, cómo la que acabamos de comentar. Y es que por todos es sabido que este elemento de protección, aunque no es infalible, reduce las muertes por accidentes en más de un 30% y las lesiones cerebrales en una cifra superior al 60%. Por eso es importante utilizar siempre casco y no por evitar la sanción grave que nos aplican, los tres puntos que nos quitan y los 200 euros que tendremos que pagar, si no lo llevamos puesto.

En España es casi impensable ver a motoristas que no protejan su cabeza, pero todavía circulan algunos despistados. En este post os vamos a contar cuáles son los detalles que no debemos dejar pasar por alto, a la hora de comprar uno, y explicaremos por qué hay tanta diferencia de precio, entre unos y otros.

Como ya hemos comentado antes, un casco debe ser algo más que un quita multas. Debido a su importancia, las empresas que los fabrican los hacen en varios modelos y materiales, que encarecen o abaratan su coste.

Los materiales habituales son el policarbonato o resina termoplástica: sus propiedades les permiten absorber la energía, pero, por el contrario, son rígidos y su vida recomendada no supera los 5 años.

Su característica principal es que suele tener unos precios muy competitivos, ya que su sistema de fabricación permite abaratar los costes. Se carcasa se puede fabricar en menos de un minuto, mientras que la del casco de fibra tardaría horas.

Son menos asequibles, los que se fabrican en fibra de vidrio, que se sitúan en una gama más alta. El uso de este material, encarece un poco más los cascos. No obstante, hay una gran variedad de modelos que se pueden adquirir a distintos precios.

Tendremos que subir un escalón para hablaros del tricomposite. Están compuestos de fibra de vidrio, fibra de carbono y kevlar ¿La ventaja principal?: serán mucho más resistentes, si tenemos la mala fortuna de caernos.

Y si lo que queremos es comprar el casco más resistente, tendremos que rascarnos el bolsillo un poco más. No os lo penséis dos veces, si vuestra economía os lo permite, ya que puede ser el dinero mejor empleado de nuestra vida. ¡Una inversión de estas características puede salvarnos la vida!

Los cascos de fibra de carbono y kevlar hacen, además, que sean más ligeros, y lo más importante, que ante un accidente presenten las mejores condiciones de seguridad.

Después de poner un poco de luz a aquellos nóveles en motos, ahora os toca decidir por qué casco queréis apostar. A nosotros sólo nos queda daros unas recomendaciones generales, que no deberíais saltaros.

No compréis nunca uno que NO esté homologado y recordar que los cascos integrales son los que más protegen ante una caída.

Ahora que están tan de moda las plataformas que nos ofrecen objetos de segunda mano a un precio asequible, nuestra recomendación es que, si podéis, lo compréis nuevo. Ante un casco usado por otros nunca podremos saber, los daños que ha podido sufrir. En el caso de que la estructura esté dañada, si nos caemos el desenlace puede ser fatal.

Recuerda que en el casco hay dos partes fundamentales para prevenir lesiones:

Por un lado, está la calota exterior, que sería la que impactaría contra el suelo y por otro el poliestireno (EPS). Esta es la espuma dura que está dentro del casco y que ante una caída, absobería todo el impacto. Si el casco ha sido utilizado anteriormente y su usuario se ha pegado un golpe fuerte el poliestireno se habrá deformado y ante un accidente posterior, no realizaría su función. El EPS es lo que nos puede salvar la vida.

Si apostáis por la seguridad, hacerlo SIEMPRE con todas las garantías.